Uruguay dio por finalizada
la emergencia sanitaria por Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP), después de más de 50 días sin detectar nuevos focos ni evidencia de circulación del virus, informó el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca del país (MGAP).
La medida fue determinada por la Dirección General de Servicios Ganaderos, que puso fin a la declaratoria vigente desde el 24 de febrero, luego de que se detectaran casos en aves silvestres de los departamentos de Maldonado, Rocha y Canelones.
Vigilancia intensiva permitió cerrar los focos
Durante el periodo de emergencia, las autoridades implementaron vigilancia epidemiológica a nivel nacional, la cual incluyó monitoreo activo y pasivo en parvadas comerciales, de traspatio y fauna silvestre.
De acuerdo con el MGAP, todos los focos identificados fueron controlados y los resultados de los análisis confirmaron la ausencia actual del virus en el territorio. El primer caso del año se registró el 20 de febrero en la ciudad sureña de Rocha, en un cisne, lo que activó los protocolos sanitarios correspondientes en su momento.
Se mantienen medidas ante riesgo latente
Aunque se levantó la emergencia, las autoridades señalaron que el riesgo de reintroducción del virus se mantiene presente, por lo que aseguraron que continuarán los sistemas de vigilancia y el monitoreo activo en todo el país.
Asimismo, se establecieron nuevas restricciones para
eventos de concentraciones de aves, como exposiciones y remates, las cuales deberán cumplir requisitos sanitarios como el registro de origen y destino, así como la limpieza y desinfección de equipos.
Uruguay ya había enfrentado un brote de Influenza Aviar en 2023, el cual se originó en aves silvestres y logró ser contenido sin afectar de manera estructural a la industria avícola nacional.