La enfermedad de Newcastle continúa propagándose en España. De acuerdo con nuevos informes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), las autoridades veterinarias de la Junta de Castilla y León notificaron dos nuevos focos en la provincia de Valladolid, elevando a 15 el número de brotes registrados en la zona.
Uno de los casos se confirmó en una granja de pollos de engorda ubicada en el municipio de Íscar, en la comarca de Olmedo, muy cerca de otros cuatro focos detectados recientemente en esa misma localidad. El otro brote corresponde a otra explotación avícola de pollos de engorda en el municipio de Tordesillas.
Granjas afectadas no estaban vacunadas contra la enfermedad
La granja de Íscar, que no estaba vacunada contra la enfermedad de Newcastle, alberga aproximadamente 27 mil 500 aves. La sospecha fue reportada el pasado 5 de julio tras detectarse un incremento de la mortalidad equivalente al 12.6% del censo.
Por otro lado, la explotación de Tordesillas, también sin vacunación frente a la enfermedad, cuenta con alrededor de 125 mil aves. La alerta se emitió el 6 de julio luego de registrarse un aumento de la mortalidad del 0.56% de su población.
En ambos casos, las muestras fueron analizadas por el Laboratorio Central de Veterinaria (LCV) de Algete, Laboratorio Nacional de Referencia para la enfermedad de Newcastle en España, donde se confirmó mediante pruebas PCR la presencia de una cepa velogénica del virus.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), España ha perdido aproximadamente 2.2 millones de aves de corral desde diciembre de 2025 debido a esta enfermedad.
Veterinarios llaman a mantener la calma
Ante el incremento de los brotes, el Colegio de Veterinarios de la provincia hizo un llamado a la tranquilidad de los consumidores y reiteró la importancia de fortalecer las medidas de bioseguridad en las granjas avícolas.
De acuerdo con lo documentado por el diario Animal's Health, los especialistas subrayaron que el consumo de carne de ave y huevos provenientes de establecimientos autorizados y sujetos a inspección veterinaria oficial no representa ningún riesgo para la salud de la población.
Destacaron que la vacunación de las aves sigue siendo una herramienta clave para reducir los síntomas y la mortalidad ocasionados por la enfermedad.
Los veterinarios también insistieron en reforzar la bioseguridad mediante acciones que impidan la introducción del virus desde el exterior de las granjas, ya sea a través de aves silvestres o domésticas, alimentos, agua, insectos, roedores, personal, ropa, calzado o equipos contaminados.