El gobierno francés ha reducido su evaluación del ries
go de Influenza Aviar Altamente Patógena (IAAP) a su nivel más bajo, es decir de "Moderado" a "Insignificante", tras pasar de riesgo "Alto" a "Moderado " apenas a finales de abril pasado, según informó el Ministerio de Agricultura.
De esta manera quedan levantadas las restricciones para contener el virus, incluido el requisito de mantener las aves de corral en interiores.
Según el Diario Oficial francés no se mantienen medidas a nivel nacional, aunque las autoridades locales pueden imponer restricciones basadas en evaluaciones de riesgo focalizadas.
Medidas estrictas durante el riesgo “Alto”
Fue en octubre de 2025 que Francia elevó su nivel de riesgo de Influenza Aviar a “Alto”, en ese momento con la intención de reforzar las medidas de protección en las granjas avícolas, de acuerdo con las autoridades.
Bajo el nivel de alerta “Alto”, el país aplicó medidas preventivas más estrictas, incluido el confinamiento de aves de corral y aves cautivas bajo techo. En las áreas con riesgo de contaminación, las pruebas virológicas se declararon obligatorias y se intensificaron los controles de acceso al personal de granjas.
¿Qué es la Influenza Aviar Altamente Patógena y cómo afecta?
El virus de la Influenza Aviar Altamente Patógena (IAAP), principalmente por los subtipos (H5 y H7) del tipo A, causa una enfermedad grave en las aves que puede propagarse rápidamente, produciendo altas tasas de mortalidad en diferentes especies de aves.
De acuerdo con la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), cuando se produce un brote se decide sacrificar a todas las aves de corral, tanto infectadas como sanas, con el fin de contener la propagación de esta enfermedad, lo que supone grandes pérdidas económicas para los productores y un impacto a largo plazo en sus medios de subsistencia.
Sin embargo, las aves de corral no
son las únicas afectadas. Las aves silvestres también pueden ser víctimas del virus de la IAAP, además de poder desempeñar un papel importante en la propagación de la enfermedad.
Las aves migratorias, especialmente las aves acuáticas, pueden ser reservorios naturales de virus y protagonistas en la propagación de los virus a lo largo de extensas áreas geográficas, convirtiéndose también en víctimas de la enfermedad.
La mayoría de los virus de influenza que circulan en aves no son zoonóticos. Sin embargo, algunas cepas de la IAAP tienen la capacidad de infectar a los seres humanos, representando también una amenaza para la salud pública.