Filipinas aprobó el uso comercial de la vacuna AVAC, desarrollada en Vietnam contra la Fiebre Porcina Africana (FPA), luego de que la Oficina de Industria Animal (BAI) autorizara su comercialización en el país.
El secretario de Agricultura de Filipinas, Francisco Tiu Laurel Jr., calificó la aprobación como un avance significativo para los esfuerzos gubernamentales orientados a la recuperación y repoblación de la industria porcina nacional.
“La disponibilidad de una vacuna contra la Fiebre Porcina Africana aprobada comercialmente es crucial para nuestro programa de repoblación”, afirmó el funcionario.
Añadió que la disponibilidad de esta herramienta permitirá a los productores contar con una alternativa adicional para proteger a los animales sanos, mientras el gobierno trabaja en la reconstrucción del sector y en garantizar un suministro más estable de carne de cerdo.
AVAC, primera vacuna autorizada para comercialización
Las vacunas vivas AVAC, desarrolladas por la empresa conjunta AVAC Vietnam, se convierten en las primeras vacunas contra la FPA en recibir la aprobación gubernamental para su comercialización en Filipinas, siete años después de la llegada del virus al país.
Antes de esta autorización comercial, las autoridades filipinas ya habían utilizado las vacunas AVAC dentro de su primera campaña de vacunación contra la FPA controlada por el gobierno. El programa estuvo dirigido a cerdos vivos, sanos y libres de la enfermedad en determinadas zonas del país.
La vacunación se implementó de manera conjunta con medidas reforzadas de control fronterizo, con el objetivo de reducir el riesgo de introducción y propagación del virus.
Mientras tanto, las autoridades también evalúan una segunda alternativa vacunal. De acuerdo con el subsecretario de Agricultura para Ganadería, Constante Palabrica, continúan las pruebas de PROVAC, desarrollada en Corea del Sur, que podría convertirse en una opción adicional para los productores filipinos a partir de 2027.
Gobierno filipino busca facilitar el acceso a pequeños productores
Como parte de la estrategia nacional para contener la FPA y recuperar la producción porcina, Constante Palabrica señaló que solicitó alrededor de mil millones de pesos filipinos para subsidiar el programa de vacunación en granjas porcinas familiares.
El objetivo es facilitar el acceso de los pequeños productores a la vacunación y ampliar la cobertura de las medidas de prevención y control de la enfermedad.
La campaña forma parte de un programa más amplio de recuperación de la porcicultura filipina, que también contempla vigilancia epidemiológica, fortalecimiento de la bioseguridad, control de movimientos de animales y repoblación selectiva.
Desde la detección de la enfermedad en 2019, la población porcina de Filipinas se ha reducido de aproximadamente 13 millones de animales a cerca de 8 millones, lo que ha representado un importante desafío para el sector.