El g
obierno de Estados Unidos está agilizando la aprobación de medicamentos y la financiación mediante subvenciones en su estrategia interinstitucional para combatir el Gusano Barrenador del Ganado (GBG), plaga que reapareció en territorio estadounidense después de décadas y que amenaza principalmente al sector ganadero del país.
Hasta el momento, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ha emitido 12 autorizaciones de uso de emergencia o aprobaciones condicionales para tratamientos contra el Gusano Barrenador desde septiembre pasado. Ambas categorías permiten el uso de los tratamientos una vez que las empresas hayan presentado evidencia de seguridad y cierta eficacia, pero sin pasar por el proceso de revisión completo de la FDA.
Según Jeff Simmons, director ejecutivo de la empresa de salud animal Elanco (ELAN.N), ese proceso acelerado fue coordinado entre la FDA, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) y la Agencia de Protección Ambiental, que tiene autoridad sobre algunos pesticidas que podrían usarse contra la plaga.
Impactos de un brote mayor
De acuerdo con las autoridades, un brote generalizado del Gusano Barrenador podría suponer una amenaza multimillonaria para la industria cárnica, ya azotada por una sequía prolongada. Los precios de la carne de res se encuentran cerca de máximos históricos, lo que contribuye a la ansiedad económica de los estadounidenses.
"Hemos estado preparados y nos hemos estado preparando desde principios del año pasado para el resurgimiento en Estados Unidos", dijo la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, en una conferencia de prensa en Kerrville, Texas, donde también dijo que el USDA distribuirá con 100 millones de dólares en fondos antes de lo previsto para nuevas tecnologías para combatir al Gusano Barrenador.
La agencia cuenta con más de 100 empleados dedicados a tiempo completo al control de la plaga, según declaró Rollins ante el Comité de Agricultura del Senado.
Menos personal y escasez de moscas
La agencia también ha experimentado una disminución significativa en el personal de respuesta a emergencias de salud animal desde el comienzo del segundo mandato de Donald Trump.
Seg
ún la Oficina del Inspector General del USDA, más de 2 mil 100 empleados abandonaron el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal del USDA entre enero y junio de 2025, lo que representa una rotación de personal de aproximadamente el 25%.
Sumado a lo anterior, el USDA se enfrenta a una escasez de una de sus herramientas clave contra el Gusano Barrenador: las moscas macho estériles que se reproducen con las hembras, interrumpiendo así la reproducción. El USDA está construyendo una planta para producir más moscas estériles en Texas, que esperan adelantar su apertura en mayo de 2027.
Actualmente el USDA está desplegando 100 millones de moscas estériles producidas semanalmente en una planta en Panamá, aunque los funcionarios han dicho que se necesitan muchos millones más para combatir la plaga.