La
enfermedad de Newcastle no ha dado tregua en Castilla y León en España a un mes de la detección del primer foco en la provincia de Valladolid. El virus que se ha extendido también a las provincias de Zamora y Segovia, hasta el momento ha dejado a su paso cerca de 1.5 millones de aves sacrificadas en 19 granjas avícolas.
La presencia de la infección se concentra en este momento en Valladolid, que registra 16 de los 19 focos confirmados hasta la fecha y más de 1.2 millones de aves afectadas.
El primer foco detectado en el municipio vallisoletano, el la Aldea de San Miguel el pasado 15 de junio, fue calificado entonces como primario, lo que descartaría una relación entre este brote y los detectados a finales de 2025 en la provincia de Valencia, donde la enfermedad reapareció después de tres años de ausencia en España.
Genotipos distintos circulan en Valladolid y en Valencia
Por otro lado, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha informado que la secuenciación parcial del virus muestra que el que circula en la provincia de Valladolid pertenece al genotipo VII.2, un subtipo diferente al detectado en los focos de Valencia.
De acuerdo con lo documentado por las autoridades, el último foco notificado en Valladolid fue el 10 de julio, cuando se confirmó la presencia de la enfermedad en una granja de pollo de engorda en el municipio de Alcazarén, en la comarca de Olmedo.
Desde entonces, la infección se ha extendido a Zamora, con un foco en una granja en el municipio de Peleagonzalo, en la comarca de Toro; y a la provincia de Segovia, con dos focos cercanos a las zonas afectadas de Valladolid.
Particularmente en Segovia, donde se han reportado los dos últimos focos de la enfermedad, el MAPA ha notificado focos en los municipios de Remondo y Gomezserracín, en la comarca de Cuéllar, ambos de tipo primario.
Comunidades cercanas se mantienen en alerta
Segú
n reporta el diario Animal's Health, otras comunidades siguen de cerca la evolución de la enfermedad de Newcastle que se expande por Castilla y León, con la intención de anticiparse a cualquier eventual foco.
Gobiernos como el de Castilla-La Mancha estudian ya posibles medidas, como la vacunación obligatoria como mecanismo de control de la enfermedad, para prevenir su expansión por la comunidad.
Mientras tanto, en la comunidad Valenciana, donde llevan sin notificarse focos desde mayo, las autoridades de Agricultura han publicado una resolución para reforzar la vigilancia epidemiológica, evaluar el estado inmunitario de las aves y controlar los posibles reservorios del virus.