El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) notificó un nuevo foco de Virus del Nilo Occidental en aves silvestres, localizado en Talavera de la Reina, provincia de Toledo. Se trata del primer foco de esta enfermedad registrado en Castilla-La Mancha durante 2026.
Con esta detección, España acumula 20 focos de virus del Nilo Occidental en lo que va del año, comunicados por las comunidades autónomas de Andalucía, Cataluña, Canarias, Castilla-La Mancha y Extremadura, según reporta el diario Animal's Health.
Los primeros positivos de la temporada 2026 fueron confirmados a finales de julio en aves silvestres de Huelva y Lleida. En ese momento, el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete identificó el linaje 1 del virus en dos pollos de águila imperial ibérica encontrados en los municipios de Almonte e Hinojos, mientras que en Vilanova de la Barca, Lleida, se detectó el linaje 2 en un polluelo de azor.
Posteriormente, las autoridades notificaron otros focos en aves silvestres de las provincias de Sevilla y Cádiz, además de un caso en aves cautivas en Jerez de la Frontera. Este último provocó el cierre temporal del zoológico de la ciudad durante una semana.
Una enfermedad transmitida por mosquitos
De acuerdo con información difundida en el portal del MAPA, la Fiebre del Nilo Occidental es una enfermedad zoonótica causada por el Virus del Nilo Occidental, perteneciente al género Flavivirus y a la familia Flaviviridae. Su transmisión ocurre principalmente mediante la picadura de mosquitos infectados.
Las aves son consideradas el principal reservorio y hospedador amplificador del virus. En particular, las aves silvestres y migratorias desempeñan un papel relevante en la dispersión geográfica de la enfermedad.
El ciclo epidemiológico se mantiene principalmente mediante la interacción mosquito–ave–mosquito. Los caballos y los seres humanos son considerados hospedadores finales o accidentales, debido a que normalmente no desarrollan niveles de virus en sangre suficientes para mantener la transmisión.
También se han documentado infecciones esporádicas en otras especies, entre ellas perros, gatos, ovejas, alpacas, murciélagos, caimanes, focas y camellos dromedarios.
El periodo de incubación después de la transmisión por un mosquito se estima entre 3 y 15 días.